Ópticas Constructivas
Dr. Rogelio Díaz Ortiz
El pasado fin de semana la Asociación Génesis SUCAYM volvió a lograr una extraordinaria convocatoria de seres pro activos y exitosos, cuya luz ilumino las colmadas instalaciones del Teatro Stella Inda de la ciudad de Morelia, Michoacán.
El motivo, el 47° aniversario de la creación de esta importante organización, dando marco para la entrega de los prestigiados reconocimientos conocidos como Premios Génesis.
Sin siglas ni colores, distingo por grados académicos, posición social o actividad realizada, los presentes sincronizaron emociones y actitud para disfrutar de una extraordinaria gala artística protagonizada por los integrantes del Cuarteto Michoacán, Quinto Metal y como “especial” participante, la Cornista Jenny Cárdenas.
La versatilidad y calidad de estos músicos de excelencia, llevaron al auditorio a “transitar” por diversas latitudes, épocas y estilos, resonando cada nota emitida en lo más profundo de los sentimientos de los cientos de asistentes presentes.
Músicos y auditorio vivieron instantes de genuina felicidad y mutuamente se felicitaron de coincidir en el evento. Con gratitud los organizadores hicieron entrega de un reconocimiento a tan selecto grupo de artistas.
Vivimos en una cultura que nos enseña que el éxito es un destino y que la felicidad es la recompensa que está al final. Sin embargo, la ciencia y la psicología moderna demuestran que la fórmula está invertida. La gratitud no es el resultado del éxito, es el combustible que lo hace posible, actúa como reentrenamiento cerebral que empieza a buscar oportunidades, recursos y soluciones en lugar de carencias.
Fue enfática la aseveración emitida desde uno de los pódiums, los excesos no son buenos, pero paradójicamente es necesario y
“permitido” excedernos todos los días manifestando gratitud por todo y por tanto, esta “saludable práctica” debería ser parte de nuestra cotidianidad,desde el inicio del día hasta su final.
Afirman los expertos en Desarrollo Humano y Espiritualidad que la
gratitud es el verdadero motor del éxito.
Quien vive, emprende o trabaja desde la gratitud reconoce las herramientas que ya tiene a su disposición, lo que genera una mentalidad de confianza, ideal para la innovación y la toma de riesgos calculados.
Los más de trescientas cincuenta personajes, personalidades y entidades que han recibido el Premio Génesis, son muestra inequívoca de que el éxito no es una línea recta, todo camino hacia una meta importante está lleno de baches, rechazos y errores. Aquí es donde la gratitud se convierte en una ventaja competitiva.
Una persona agradecida no ve un fracaso como el fin del camino, sino como una lección necesaria. En lugar de detenerse, buscar culpables o victimizarse, identifica aprendizaje y espacios de oportunidad para crecer. Esta resiliencia es lo que diferencia a quienes abandonan a mitad de camino de quienes finalmente alcanzan el éxito.
Fue clara y contundente la manifestación de todos quienes hicieron uso de la voz, durante el evento, que nadie triunfa en aislamiento absoluto. Detrás de cada logro hay mentores, clientes, colaboradores, amigos o familiares que confiaron, brindaron una oportunidad, abrieron una puerta o brindaron apoyo.
De esta manera los presentes reafirmamos que el éxito sin gratitud es una ambición ciega que nunca se sacia, es correr en una caminadora donde la meta siempre se mueve hacia adelante.
La ocasión es propicia para a nombre de Génesis SUCAYM dar las gracias a Rocío Abud Mirabent, Laura Yadira Marín Rosas, Ricardo Cordero, la Red Juntos por Michoacán, Juan Carlos Velasco Procell, el Instituto Mexicano del Seguro Social, Carlos Torres Vega y Jenny Cárdenas. Integrantes de la Generación 2026 de los Premios Génesis, por sumarse a la larga cadena de personalidades e instituciones cuyo trabajo es inspiración, reto y ejemplo.
No tengo la menor duda, que la gratitud es lo que transforma el logro en verdadera plenitud. A todos quienes a lo largo de cuarenta siete años han confiado, participado, promovido, apoyado al proyecto GÉNESIS les decimos: gracias… gracias… gracias.





