Dr. Rogelio Díaz Ortiz
Ópticas Constructivas
En las últimas semanas hemos sido testigos de manifestaciones de inconformidad con la gentrificación en la ciudad de México.
Lo anterior, es consecuencia de los efectos de transformación, de algunas de las colonias de la capital del país, al modificar aspecto, costo y estado de las viviendas, comercios y espacios en general para atender la creciente demanda de usuarios de mayor poder adquisitivo e incluso diferente nacionalidad a la nuestra.
Esto ha causado el incremento de las rentas, el valor de las propiedades, el precio de los productos en cafeterías, restaurantes e incluso en las “tienditas de la esquina”.
Algunos se quejan que la gentrificación ha causado el cambio en los menús y forma en que se sirven productos tradicionales como los tacos, ya que el picante, que siempre les caracterizo, ha desaparecido para beneficiar la preferencia de los nuevos comensales.
El desplazamiento de los residentes originales y usuarios repercute hacia otras zonas de la metrópoli, les aumenta la distancia al trabajo, escuela y recreación en un ejercicio de “movilidad” involuntario.
En contraste, la gentrificación provoca la mejora y modernización de casas, edificios y negocios, “atrayendo” a personas con estilos de vida diferentes a los que caracterizo al espacio urbano, se privilegia a turistas o visitantes de ocasión, se modifica hábitos, tradiciones e incluso vocación social y cultural.
Algunos afectados por este fenómeno le han denominado “aburguesamiento” y le consideran causante de desigualdad social, segregación e inequidad.
Este concepto surge en 1963 de los estudios realizados, en Inglaterra, por parte de la socióloga Ruth Glass al observar y documentar los cambios causados al remodelarse espacios urbanos y la llegada de nuevos usuarios.
Vale la pena mencionar que la gentrificación no es exclusiva de la CDMX, sino que también se expresa en Estados como Michoacán, Jalisco, Yucatán, Quintana Roo y Nuevo León.
De manera internacional, en ciudades como Tokio, Japón; Barcelona, España y París, Francia.Lugares en donde la presencia de los miles de turistas que les visita NO es bien recibida por los habitantes del lugar ya que consideran que el costo beneficio les afecta, deteriora espacios, los encarece y daña su calidad de vida.
La gentrificación no solo se presenta por la presencia de extranjeros sino por personas que, habitando esa misma entidad, deciden trasladarse del campo o de las zonas rurales a las capitales en búsqueda de oportunidades laborales y profesionales.
No se puede mirar como un hecho aislado, sino como un suceso que poco a poco dirige su atención a lugares y espacios que ofrecen condiciones de inversión, plusvalía, seguridad y calidad de vida.
La gentrificación es un proceso gradual y complejo que involucra múltiples factores y puede manifestarse de diversas formas, afectando y/o beneficiando a distintos grupos sociales y en diferentes escalas.
Es un hecho que se debe analizar y resolver este fenómeno de manera integral, para comprender sus causas, consecuencias y posibles alternativas.
A medida que las ciudades crecen y mejoran la calidad de vida de sus habitantes, es necesario considerar estrategias que favorezcan a la mayor parte de sus habitantes, para que NO existan zonas de primera, segunda o tercera clase, para que el progreso no sea para unos cuantos y por ello sea considerado sinónimo de exclusión y pérdida para algunos.
Como se ve, la tarea no es nada sencilla por lo que mas vale que se atienda sin filias ni fobias, sin colores o siglas, con grandeza de miras, con estrategia y responsabilidad.




