¿De donde nació decirles “Codo” a los tacaños? 🤔
Antes de que “codo” significara tacaño… fue una cuestión de supervivencia.
Hace muchos años, los ganaderos que vendían su ganado recibían el pago en efectivo. No existían bancos ni formas seguras de transportar dinero, así que lo guardaban en una bolsa escondida bajo el brazo, apretada contra el costado.
En los caminos solitarios, los ladrones lo sabían. Cuando intentaban quitarles el dinero, los hombres cerraban el brazo con fuerza, presionando el codo para no soltar la bolsa.
Desesperados, los ladrones les decían:
“Ándele… no apriete el codo.”
Con el tiempo, esa frase dejó de referirse al gesto de apretar el brazo y empezó a usarse para señalar a quien no quería soltar ni un peso. Así, poco a poco, la palabra “codo” se volvió sinónimo de tacaño.
El lenguaje también guarda historias de miedo, astucia y supervivencia. Y muchas veces, las usamos sin saber de dónde vienen.




