Ópticas Constructivas
Dr. Rogelio Díaz Ortiz
No cabe duda que toda historia tiene muchas versiones, todas ellas
con parte de verdad, aunque al final la escriben los vencedores.
Por lo anterior, solo quien estuvo en el lugar del hecho, observo, escucho o “sintió” el suceso, es quien tiene la mayor aproximación de veracidad.
Sin embargo, aún en estas condiciones, cada individuo “interpreta” la realidad según sus valores, experiencia y canal de comunicación “dominante” que posea.
Dicen los abuelos que “cada quien habla del baile según le fue”
Algunos afirman que la “verdad” es un concepto epistemológico ya que consideran que lo falso o exacto pertenece al discurso y no necesariamente a los hechos.
Los Abogados señalan que existe una verdad histórica y otra jurídica sin que necesariamente coincidan.
Algunos de ellos, han logrado hacer del “beneficio de la duda” una característica exitosa en su práctica profesional, utilizando siempre “verdad y mentira”, en un ejercicio que impide tener total seguridad sobre un hecho y por tanto, no puede ser juzgado.
Algunas personas utilizan en su comunicación “verdades a medias” que confunden y puede provocar consecuencias negativas al ocultar una parte de la verdad y “dosificarla” según su conveniencia.
Algo similar provoca quienes comunican “mentiras piadosas”, alterando la verdad con la intención de no herir los sentimientos de otra persona, evitando así causarle un disgusto o una pena
Hay expertos en presunción que logran establecer criterios y conclusiones basados tan solo en suposiciones que se consideran verdaderas o falsas, hasta “demostrar lo contrario”.
Hay quienes generan su realidad en base a “percepción”, al procesar, interpretar y dar sentido a la información que reciben del entorno a través de sus sentidos. Influyendo en su pensamiento, creencias y emociones.
No olvidemos que para la mente es lo mismo “pensar que actuar”, por lo que si el sujeto esta convencido de un hecho, lo dará como cierto y actuará en consecuencia.
Todo ello es importante porque hoy se “construyen y destruyen” hechos que parecían irrefutables, se afirman o niegan acciones para “crear” semblanzas curriculares personales o empresariales.
Existen profesionales expertos en crear realidades, según convenga a los intereses de quienes los contratan, suelen tener amplios conocimientos en Comunicación, Redes Sociales, Mercadotecnia, Liderazgo y Programación Neurolingüística.
Ellos son “responsables” de lograr que un “desconocido” se convierta, de la noche a la mañana, en un deseado producto de consumo al que ya se le diluyeron los defectos y le crecieron exponencialmente las virtudes.
A lo anterior, habrá de agregarse la casi infinita cantidad de información que diariamente se “produce” y ayuda a construir el cotidiano entorno en el que nos desenvolvemos.
Las redes sociales afirman o niegan, casi al instante, realidades que
repetidas “cien veces” se transforman en verdad.
La cereza del pastel es la poca o nula regulación que existe en el uso de la Inteligencia Artificial, la cual es capaz de reproducir con exactitud voces, rostros y escenarios que difícilmente se pueden diferenciar de lo falso o verdadero.
Sin duda, hoy en día decir o creer la verdad es todo un reto.
Como siempre, apreciado lector o escucha, usted tiene la mejor opinión.




