Ópticas Constructivas
Dr. Rogelio Díaz Ortiz
Albert Einstein
Esta semana se cumplen ciento quince años del inicio de la Revolución Mexicana, movimiento armado que transformo la estructura del gobierno, cambio el orden social y la forma de vivir de los mexicanos.
La sociedad cansada de “atropellos” gubernamentales, marcadas diferencias sociales e ideológicas, “olvido” la estabilidad y crecimiento económico que Porfirio Díaz Mori, había construido durante treinta años del ejercicio del poder.
El cambio tuvo que ser violento, corrió mucha sangre, lucharon mexicanos contra mexicanos, se enfrentaron ideologías e intereses, finalmente el dictador partió con destino a Europa para jamás volver.
Como es natural, surgieron héroes y caudillos, villanos y mártires, los nombres de Madero, Villa, Zapata, Obregón, Pino Suárez, Flores Magón y los hermanos Serdán se escribieron con letras doradas en la historia de nuestro país.
Venustiano Carranza vincula su apeido a la promulgación de la Constitución de 1917 y al trabajo realizado por los Constituyentes que representaron a toda la nación, brillando con luz propia los michoacanos Jesús Romero Flores, Pascual Ortiz Rubio y Cecilio García, entre otros.
Una vez concluido el ejercicio bélico y “pacificado” el país, emergió una “nueva” visión gubernamental que creó instituciones y partidos políticos, surgieron los ejidos y el reparto agrario, inició un proyecto de Educación, Salud y “naciente” recuperación económica.
Perfiles militares gobernaron al país, enfrentando al “Movimiento Cristero”, el asesinato de candidatos a la presidencia de la
república y a los retos globales surgidos durante la primera y segunda guerra mundial.
Todo esto y más cambio percepción, forma y estilo de vida, aspiraciones y realidades en México.
Se gestaron “revoluciones” ideológicas, tecnológicas, educativas, políticas y sociales en la que los “triunfadores” escribieron la historia bajo su óptica, estilo y verdad.
Con el paso del tiempo, el poder se trasladó a integrantes de la sociedad civil, se consolidaron las instituciones creadas, surgió una oposición política “tolerada” y se “construyo” una muy resiliente sociedad.
Se crearon mitos y ocultaron realidades, se desarrollaron desfiles festivos, cada día 20 de noviembre, por los cuatro puntos cardinales del país.
A partir del año 1936 este se transforma en un ejercicio cívico deportivo, para incluir los ideales de fortaleza y preparación física, necesarios para la formación de los jóvenes.
El mundo cambió, nuestro país también, nuevas formas de pensar, sentir, trabajar, convivir y actuar fueron transformando lo que parecía inamovible, se derrumbo el muro que separaba a Alemania, la iglesia se “reformo”, la Unión Soviética se dividió y el cambio se consolido como la única constante en la cotidianidad de la vida.
El partido hegemónico en México, sufrió una importante escisión con la creación de una “corriente democrática”, lo cual concluyo con el éxodo de importantes liderazgos de la época y con la creación de nuevos partidos políticos, generando “revoluciones” que modificaron, poco a poco, sin tregua alguna la vida de México.
Nuevos nombres desplazaron a los antiguos héroes, se re escribió la historia y la ceremonia conmemorativa del día 20 de noviembre se fue diluyendo, perdiendo interés, convocatoria e importancia.
Hoy en esta fecha, se minimiza a muchos y se ensalza solo a algunos, se privilegia la realización de suspensión de labores para engrandecer al “Buen Fin” y se diluye lo que por muchos años convoco a multitudes y genero empatía por quienes dieron su vida para transformar el vilipendiado porfiriato.
Estimado lector y escucha, como siempre usted tiene la mejor opinión




