Recuerdos sobre un genuino y apasionado amante de la naturaleza

WhatsApp Image 2025-10-27 at 4.25.08 PM

Ópticas Constructivas

Dr. Rogelio Díaz Ortiz

A finales del siglo pasado, acudí a una charla sobre el “Estratégico valor de cuidar al medio ambiente”, la cual fue impartida por un apasionado, directo y valiente expositor… Carlos Padilla Massieu.

Los conceptos vertidos, entonces, sonaron para muchos catastrofistas y muy lejanos del presente que se vivía en el país.

Paso algún tiempo para que tuviera la oportunidad de volverle a encontrar, pero su amor por la naturaleza se quedo grabada en mi conciencia.

Me distinguieron con la oportunidad de conducir al Consejo de la Ciudad de Morelia, no sé qué esperaba, encontré a un muy pequeño grupo de personas dispuestas a aportar su experiencia, conocimientos y relaciones, pero desmotivadas, con gran incertidumbre y dudas.

Convoqué a varias reuniones sin lograr la asistencia esperada y de pronto “apareció” aquel brillante conferencista, Carlos Padilla se dirigió a mí para expresarme su felicitación, muchas dudas y una frase que tuve siempre en mente: “Apreciado Rogelio tu llegada al Consejo de la Ciudad la veo como una tenue luz de esperanza, aunque la siento al fondo del pasillo, ojalá acrescentes la llama y juntos hagamos algo para mejorar a Michoacán y por supuesto a Morelia”

Gracias al apoyo y liderazgo de Carlos Padilla, logramos que la Comisión de Medio Ambiente del Consejo de la Ciudad evolucionará a Consejo Municipal de Ecología.

Sus participaciones siempre certeras, causaban la incomodidad de muchos a quienes no les gustaba escuchar la verdad, su voz se convirtió en parte esencial de la consciencia de todos los ambientalistas de entonces, ahora y siempre.

Tuve emotivos y profundos diálogos con Carlos, abrevé de su

experiencia y preocupación por la implementación de acciones

integrales para que el daño a la naturaleza no colapsara y pusiera en riesgo la propia sobrevivencia humana en el planeta.

Con paciencia, prudencia y amistad acepto “quitar los adjetivos” en sus apasionadas intervenciones en sesiones sostenidas con funcionarios municipales, estatales e incluso en la presidencia de la república, en donde se dio el lujo de “corregir” al mandatario sobre la información que compartió sobre la costa michoacana.

El argumento para “convencer” a Carlos de hacerlo fue, porque a los funcionarios invitados les preocupaba ser exhibidos y querían condicionar su presencia. En ese momento, Carlos cambio su estrategia y sin perder ni un ápice de valentía y pasión llevaba a la sesión una lista de problemas acompañada de una lista de acciones para su solución.

Su facilidad para plasmar sus ideas en letra, lo llevo a publicar varios libros y manuales, emblemáticos carteles y mensajes que motivaron a un sinfín de ciudadanos que le seguían y buscaban para conocer su punto de vista sobre todo lo relacionado en materia ambiental, algunos lo escucharon, en tanto que otros…¡!!!

A pesar de su innato liderazgo, Carlos no gustaba de ningún puesto administrativo, sino que era amante de la acción y la enseñanza de su vasto saber, por lo que se convirtió en la “voz ambientalista” en foros universitarios e incluso gubernamentales de todo el país.

Recibió múltiples reconocimientos, premios y galardones por todo el país, pero mostraba de manera especial el PREMIO GÉNESIS otorgado por su trayectoria en favor del medio ambiente.

Sus conceptos fueron confirmados al visitar la ciudad de Curitiba, Brasil y regresar a Morelia para “presumir” que si se quiere se puede, por lo que con renovados bríos exigió la necesidad de contar con Planes de Desarrollo Urbano, Atlas de Riesgo, Transporte Público eficiente, “administración con eficiencia del agua”, educación para NO producir basura, campañas políticas sin uso de plásticos, cartones e invasión de los espacio públicos, reforestación programada, vigilada y con mantenimiento, en fin Carlos Padilla era un personaje que tenía muy claro lo que se requería para brindar de sustentabilidad a la cotidianidad de la vida.

A todo ello, le acompañaba la congruencia ya que la casa en la que

Carlos vivía, era ejemplo del uso de ecotecnias, “presumía” no

tener que pagar al OOAPAS o CFE ningún servicio. Misma circunstancia en el paraíso que creó en Playa Azul, Michoacán en donde la belleza del horizonte se complementaba al saber utilizar la energía solar, captar el agua de lluvia, separar los desechos y estar siempre a la vanguardia en todo cuanto respetará y mejorará el entorno.

De cada piedra o aparente desecho, Carlos lo convertía en hermosas piezas de arte y colección, diseño una máquina que le permitía crear imágenes plásticas en lienzos que posteriormente obsequiaba a sus amigos.

Al concluir, después de 12 años, mi gestión como titular del Consejo de la Ciudad me acerque en privado a Carlos para preguntarle si había cumplido con el compromiso y sus expectativas, me expresó: La llama creció y dejo de estar en el fondo del pasillo para acercarse, sigamos juntos haciendo lo mejor por México”.

El legado de Carlos Padilla Massieu se expresa en sus textos, en la incontable cantidad de conferencias impartidas, en su apasionada intervención en todo tipo de foros académicos, empresariales, sociales y políticos, así como en su proyecto de creación del Museo de la Basura que sigue esperando se concrete algún día.

Carlos Padilla Massieu fue un extraordinario creador de conocimientos, un prolífico escritor en materia ambiental, un apasionado defensor de la naturaleza, leal compañero y entrañable amigo, apenas se ha ido, pero ya le extrañamos.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Revista Rosalva
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.